Kuala Lumpur

No todo en nuestro viaje iba a ser playas y relajación total. Había que continuar conociendo más Malasia y llegaba el momento de visitar su capital: Kuala Lumpur, o KL, como es conocida por aquí.


KL, es una ciudad relativamente moderna (mediados del s.XIX). Es la más extensa de Malasia, lo suficiente para los más de 7 millones de habitantes que alberga. Llegamos a las 5 de la madrugada e incluso a esas horas la actividad en sus calles era incesante, con lo que pudimos hacernos una idea de cuál sería su ritmo horas más tarde.

El transporte en KL es bastante eficiente. Dos líneas de autobuses gratuitos circulan con mucha frecuencia por los puntos más interesantes de la ciudad. Nos referimos al "purple bus", que tiene dos líneas, una morada y otra verde, que se enlazan entre ellas en varias paradas comunes. En horas punta hay tanto tráfico que hubiéramos tardado menos caminando que en bus.

También tomamos un taxi para ir a algún destino más alejado, como la embajada de Indonesia. Los taxis están obligados a utilizar el taxímetro. No obstante, se puede elegir entre usarlo o acordar un precio (hay que regatear bastante). En otras ocasiones, según la distancia al destino y la hora que sea, los taxistas se asocian de modo que ninguno acepta usar el taxímetro y elevan el precio para que sea muy difícil negociarlo.

También existe el tren (LRT) y el monorraíl (KL Monorail), que son la mejor opción para moverse en horas punta.

Entre otros lugares, visitamos:

Preguntamos de un autobús a otro hasta que llegamos a donde realmente se cogía el U6 (2,50€). Tarda una hora hasta la parada más cercana a la entrada de las Cuevas Batu.

Antes de subir los 270 escalones, quedamos impresionados con la estatua dorada de Murga de 43 metros de altura, que parece llegar hasta la cima de la montaña. De las tres cuevas, solo entramos en la cueva principal y más grande, creíamos que sería la más interesante. Su entrada es gratuita. Durante la subida, repleta de visitantes, era divertido observar a los monos cotilleando y buscando algo de comer.

Una vez arriba, una enorme cueva se abre hacia el cielo. Nunca hubiésemos imaginado que podía existir esa gran extensión dentro de la cueva. En las cavidades rocosas se alojan templos hinduístas. Seguimos caminando por el interior y otras escaleras minadas de monos suben hasta un templo iluminado por la luz natural que penetraba del orificio superior de la cueva.

El bus de vuelta a KL se coge en frente de donde nos bajamos, justo en la puerta de un restaurante indio, en el que aprovechamos para comer, mientras lo esperábamos.

Chinatown
Estábamos alojados justo al lado, por lo que era extraño el día que no anduvimos por Jalan Petaling
buscando algún sitio de comer o viendo los puestecillos de ropa, imitaciones de marcas y diversos tipos de comida. El precio real suele ser la mitad del que primero ofrecen.


Mercadillo en Little India
Este mercadillo no está orientado a los turistas, lo cual fue de agradecer. Lo montan cada sábado noche en la calle Lorong TAR y sus proximidades. Aprovechamos para probar otras comidas (brochetas de pollo y cordero, palomitas, pizza, etc.) y ver otros puestos callejeros diferentes a los de Chinatown.

Chow Kit
Ya que hablamos de mercadillos, no podemos dejar de mencionar uno de los momentos más singulares del viaje. Habíamos leído sobre un mercado típico en el barrio Chow Kit, así que cogimos el tren LRT y una vez allí, preguntamos hasta encontrarlo.


Tiene un único pasillo principal, muy largo, y otros más cortos. Accedimos por un tumulto de gente gritando en los puestos de frutas. Tardamos varios minutos en atravesar la sección de frutas, con puestos donde solo vendían plátanos, otros solo sandías y en todos ellos una marea de personas agobiante. No era lo peor. Proseguimos por el pasillo, llegando a la sección del pescado. Quizás en nuestra Málaga el pescado es demasiado fresco y por eso no estamos acostumbrados al olor que desprendían aquellos puestos, que tardó un rato en desaparecer. Antes de hacerlo, se había mezclado con las fragancias de la sección de carnes, la siguiente en el pasillo. Puestos extravagantes donde quemaban con un soplete pollos todavía vivos, otros solo vendían órganos de animales y no pocos estaban decorados con cabezas de vaca.

A pesar de lo desagradable del lugar, es el sitio más auténtico que hemos visto en Kuala Lumpur.


Centros comerciales y Torres Petronas
Ninguno de los barrios antes indicados se parecen a los majestuosos centros comerciales y edificios del Golden Triangle, de dimensiones que no habíamos visto en España. Alguna tarde estuvimos en ellos solamente mirando y aprovechando que en su interior no llegaba el smog de los incendios de Sumatra, que esos días hacían irrespirable el aire de la calle. Nos llamó la atención el centro comercial de 4 plantas dedicado en exclusiva a smartphones y tablets. Y junto a éste, otro solamente de ordenadores. 

Las Petronas, coronando el centro comercial Suria KLCC, resultan impresionantes vistas desde el suelo, especialmente iluminadas de noche. Pudimos verlas desde fuera cuando los humos de Sumatra se habían retirado. Multitudes buscaban la foto nocturna típica y, mientras, un espectáculo de aguas y música sucedía en las fuentes y jardines anexos. 

Lago Titiwangsa
Una visión menos habitual de los edificios más fotografiados de KL la conseguimos en el parque que hay junto al Lago Titiwangsa. Queríamos contemplar el skyline de Kuala Lumpur reflejado sobre el agua. Así que cogimos el LRT y dimos un paseo agradable por el parque, bordeando el Titiwangsa.


Plaza Merdeka 
En una mañana muy soleada visitamos la plaza Merdeka (de la Independencia, en malayo). El interés que tiene su visita, más que la plaza en sí, es la visión de los edificios de interés histórico que la rodean, como el del Sultán Abdul Samad. Una altísima bandera ondea a casi 100 metros, conmemorando la primera vez que lo hizo en 1957, como estado independiente de Inglaterra.


Masjid Negara
Desde Chinatown para llegar a la Mezquita Nacional atravesamos el edificio de estilo islámico de la antigua estación de trenes. La Mezquita solo tiene unos horarios de visitas, así que para hacer tiempo fuimos a pasear por los Jardines del Lago, un extenso parque con temperaturas más agradables. Lo rodeamos y volvimos a la Mezquita pues ya estábamos en el horario de visita. Allí, vestidos con túnicas moradas y descalzos, vimos su inmenso interior de mármol. No está permitido a los visitantes acceder a la zona de rezo, sin embargo, en ese lugar, a cada grupo de personas nos daban una amable (y demasiado extensa) charla sobre el Islam. Horarios de visita que había en Junio de 2013: Lunes a Domingo: 9 a 12, 15 a 16 y 17:30 a 18:30. Viernes: 15 a 16 y 17:30 a 18:30.


Comidas
Casi todas nuestras comidas y cenas fueron en los puestos de Chinatown:. Allí encontramos platos típicos en el hawker de Jalan Hang Lekir y en otro restaurante chino del final de la calle. Disfrutamos de uno de los mejores y más baratos Ayam Satay (pollo saté) en un puestecillo en Jalan Sultan, ponía en su cartel: Mainal Satay. En esa misma calle también había restaurantes en los que era posible seleccionar la rana o culebra que deseabas comer. No lo probamos, era demasiado cruel elegir cuál debía morir para saciar nuestro apetito.

También repetimos muchas comidas y desayunos en un restaurante indio en Jalan Hang Kasturi, al lado de nuestro guesthouse: Vinni Jeyaa. Allí comimos dosas y rotis servidos sobre hojas de banano. Para beber preferíamos Teh tarik o Lemon Teh. Todo a muy buen precio.




Alojamiento
Pensábamos estar algunos días en KL, para ello nos establecimos en un guesthouse que ya nos habían recomendado otros viajeros: Birdnest 2, en Chinatown, concretamente en Jalan Hang Kasturi. Chinatown reúne muchos alojamientos aceptables y baratos y su ubicación es excelente para moverse a los diferentes puntos de interés.
La habitación doble nos costaba 35 RM por noche, sin desayuno, ni agua caliente y con cocina compartida. El ambiente era inmejorable, gracias a sus encargados: Richard y Sally.


¿Cómo llegamos a Kuala Lumpur?
  • Barco Pulau Kapas – Marang. Unos 30 minutos. Pedimos en nuestro alojamiento que llamasen a la agencia de barcos. Nos recogió a las 14:00.
  • Bus Marang – Terengganu. Subimos a la carretera principal. Hay varios al día. 2,50RM.
  • Bus nocturno Terengganu – Kuala Lumpur. 38RM. Hay muchas oficinas en la estación de Terengganu que ofrecen este desplazamiento. Elegimos un bus muy nuevo. Salen sobre las 21:30 y dura unas 7 horas. Para en la estación junto a Chinatown.

RESUMEN DE GASTOS (media diaria por persona)
Alojamiento: 17,50 RM
Comida y agua: 19,50 RM
TOTAL: 37 RM = 9,50 €


Estuvimos en Kuala Lumpur del 19 al 28 de junio de 2013









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