Un celiaco por el mundo. Sudeste asiático sin soja ni maggi

¿Tan complicado es comer comida típica en el sudeste asiático y que sea sin gluten? Sí es difícil, sí. Pero, ¿si en Asia solo comen arroz? Anda, mejor lee este artículo y te cuento cómo sobreviví diez meses en el sudeste asiático comiendo comida callejera, evitando el gluten y peleándome con la salsa de soja y los polvos maggi.



Por muy remoto que sea el pueblo, en la más escondida aldea de Asia; desde el más auténtico puesto callejero de Tailandia, al más simple y tradicional de Myanmar, siempre encontrarás, al menos, tres elementos en común: coca-cola, salsa de soja y polvos maggi.

¿Qué te diría tu abuela si le pides que no le eche nada de sal a la tortilla de patatas? Pues imagina la cara de un cocinero asiático cuando le pides que no te eche maggi, ni salsa de soja, de ostras o de pescado en tu plato de arroz.


Guía para evitar las salsas y el maggi en el sudeste asiático

Pueden existir dos grandes impedimentos al salir a comer fuera en el sudeste asiático: no tienen ni idea de qué es el gluten y no hablan inglés

Pero no hay nada imposible, si de verdad se quiere lograr. Así actuaba cada vez que buscaba algo de comida en las calles de países como Tailandia, Laos, Camboya, o cualquier otro del sudeste asiático:

1. Visión general del lugar. Si hay mucha gente, están demasiado ocupados o la cocina está hecha un desastre, lo descarto y busco otro.

2. Miro en la carta si ofrecen el plato sencillo que busco: arroz con verduras, arroz con huevo, carne a la plancha...

3. Me acerco y le hablo a algún camarero para comprobar su nivel de inglés. Si creo que me entienden, entonces me siento.

4. Pido al camarero con frases extremadamente sencillas, haciendo uso de toda mi capacidad de expresión y frases básicas que he aprendido en su idioma. Además, exagero mi problema: "si como esto, me voy al hospital".

5. Cuando va a darle la comanda al cocinero/a le sigo y observo cómo procede. Si no está limpio el wok donde me lo van a cocinar, pido que me lo limpien. Y si es necesario, repito el paso 4, repitiendo de nuevo todo mi problema, ahora en la cocina.

6. Si es necesario, saco mi papelito con las frases de lo que no puedo comer traducidas al idioma del país en el que me encuentre. Esto lo he conseguido pidiendo en la recepción de mi hotel que me traduzcan algunas frases del inglés.

7. Finalmente, siguiendo mi instinto, me quedo al lado de la cocina y veo cómo preparan mi plato, pues más de una vez he visto cómo se les iba la mano automáticamente a la botella de salsa de soja. Si algo no va bien, entro en la cocina y, uno por uno, señalo qué ingredientes puede y no puede echarle: "esto sí, esto sí, esto no, esto no". Y me quedo hasta que me entregan mi plato. Ten en cuenta, que en estos países la cocina está en la calle, o si es un local, está visible.

Si no me fío de lo que me han servido, o claramente mi plato está contaminado, sin ningún tipo de reparo, reclamo y vuelta a empezar (fíjate que te preparan el plato de nuevo, a veces te intentarán traer el mismo) o, directamente, me levanto y me voy a otro de los muchos puestos cercanos.

Por supuesto, si me fue bien la vez anterior en un sitio, trato de repetir el mismo lugar la siguiente vez, para ahorrarme parte del proceso. Aunque siempre vigilo todo lo que puedo.

La clave: experiencia, paciencia y la mejor cara que sepas poner. 

Nota importante: los posts sin gluten son basados en mi propia experiencia, que en mi caso fue positiva, pero no garantizo que siempre sea así. Espero que te sirva de ayuda, pero siempre debes tener especial cuidado en todo lo que comas fuera de casa.







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