Feliz 2015 desde La Paz, Bolivia

Primer día de 2015, tercer año de viaje que empezamos y 593 días desde que salimos de España. Creemos que es un buen momento para contar cómo está siendo este día y cómo se vive la Navidad y el inicio del año en La Paz, Bolivia.


A diferencia de la época navideña de 2014, que nos pilló los primeros días en Siem Reap (Camboya), luego en Bangkok (Tailandia) y Nochevieja en Nyaungshwe (Myanmar), este año en Perú y Bolivia sí que se respira ambiente navideño.

Recuerdo que hace unos días en Cusco, Perú, cuando caminábamos por las calles del centro, sentí la misma sensación que en Málaga, en los días de Navidad: prisas, gente y compras compulsivas entre adornos navideños. Claro, todo al estilo peruano, con panetones por todas partes, atascos en las calles, coches sin dejar de pitar y gente cruzando sin control.

Después de Cusco, cruzamos la frontera con Bolivia y en Copacabana, donde pasamos la Nochebuena, fue todo mucho más tranquilo. A orillas del lago Titicaca, creyéndonos que más que lago era un mar y comiendo truchas en vez de espetos, pasamos una buena Nochebuena, con excursión a la Isla del Sol incluida.



Llegamos a La Paz, otra gran ciudad sudamericana, con sus virtudes y defectos, pero más relajada que Cusco, Lima, Quito, Guayaquil o Bogotá. La Navidad aquí está muy presente en las calles y las plazas que son un devenir continuo de gente aprovechando estos días festivos para pasear y compartir buenos ratos entre amigos y familiares.

Por nuestra parte, no hemos podido visitar muchos sitios estos días en La Paz, el tiempo no nos ha acompañado. Aunque sí que hemos explorado las opciones sin gluten, hemos subido al teleférico varias veces y hemos visto pelear a las cholitas. 




Así, con lluvias, mucho frío y casi sin darnos cuenta, hemos apurado el 2014.

La Nochevieja en Bolivia, como en muchos otros países, está llena de tradiciones, costumbres y supersticiones: las uvas, se toman, pero justo después de las doce de la noche; también doce, una por mes, y se saborean para saber cuál mes será menos dulce. También se enciende una vela por mes y, cuando son las doce, se apagan todas, excepto la correspondiente al mes de enero, que habrá que dejar que se consuma por completo.

Hay más quehaceres para la última noche del año: ropa interior roja para el amor o amarilla para el dinero. Nunca se debe comer pollo, y no puede faltar el cerdo. Para viajar en 2015 hay que dar la vuelta a la cuadra con una maleta. Para el éxito, toca subir escaleras o una silla.



La hechicería tiene fuerza en Bolivia, así que, anoche las tiendas entre calle Jiménez y Linares cerraron tarde. Incienso, plantas, figuritas para rituales, compuestos y fetos de llama se reclamaron para Nochevieja, casi igual que una buena cena en familia, un traje bien planchado o un perfecto peinado para ir de fiesta.

Y, como no puede faltar una promesa para arrancar el año, en este 2015 prometemos seguir contando nuestras experiencias de viaje por el mundo en hiworld.es y ayudándote a viajar sin gluten, en unceliacoporelmundo.com

¡Feliz 2015!






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